3.11.14

Esquirlas de puntillas...

Fruto del sentir nace la sinrazón débil, de la luz de los sueños que recobran su indebido anhelado, de ese esperado sin presente que rapta el inconsciente… y converge la abrumadora ansia y el vasto deseo… migraciones del vivir cotidiano en busca de historia ficción sobre lecho…

Fruto del ser nace el aquí a mi lado…. la sumisión a tu sensualidad, el erotismo real del irreal, el imposible posible entre mis manos… el anónimo de ti desnuda y vestida como caricia a mi…
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Fruto de la esencia queda tu cuerpo como alma, el invento caricia de tu piel como beso, el placer sometido a tu vientre liberado… con tu nombre propio y sin nombre alguno, desmedido y medido a tu cintura, sexual y prohibido, ideal, ideada, utópica, existente y lejana…. pero cercana como sueño, como acento, como vida….

Fruto de la luna mis besos inconscientes que te raptan, mi tacto que te oprime… y tu piel desnuda sometida…

… y una caricia dáctila el abismo de tu sexo…. y estruja, y manosea el asir de tu vientre… y acompasa la vida en un susurro de estremecidos…. danza de placer gemido...

… y los labios poseen el néctar del sexo licuado, y la vida converge sobre sexo desleídos… sentir invasor sobre íntimos abismos… vivir hervor sobre placer conquistado…

… y el deseo inflamado palpita desplegado… pliegues y despliegues de carne juegan a vivir desenfrenado...

… y tiemblan vida y vientre, sentir aferrado…. vivir sometido en una danza de cuerpo, sensual y amado…. Incitante y anhelado….

… y la vida se transforma en un suspiro gemido…  en un sentir azotado… en un vaivén de carne y gemidos….

… y te transformas en deseo permanente… en placer inundado, en mil gotas que te invaden donde sucumbes al atrevido deseado….

… y un torrente de fuego sobre mi esencia te embebe y se agota… deshecha y deseada… ausenten y amada… inalcanzable e inacabable………

Ven ahora, bajito, sin que nadie se entere, que te dejo la ventana abierta y las ganas de besarte en la puerta, para que no te pierdas. Vente, que llega el Otoño y yo sólo tengo frío si te imagino tiritar bajo las sábanas. Vente, de puntillas, suave, despacio, que te tengo que contar los lunares por si algún día se te pierde alguno…. 


Porque me encontraste en medio de la nada, perdida y con los ojos cerrados, y me dijiste que jamás soñara con volver a abrirlos, que de sueños también se vive. Y yo me quedé ahí, mirándote, preguntándome si no serías tú parte de uno de ellos. Y es que después de haber besado tu sonrisa rota solo puedo imaginarme cosiendo mis labios a los tuyos.

(Imaginando que tú quieres mis labios en los tuyos.)

Déjame decirte, ahora que duermes, por qué llueve. Por qué llora el cielo cuando te ve bailar. Déjame decirte que las gotas son besos suaves y fríos y que las tormentas son sólo una escusa para mojar tu piel desnuda.

*Tú no entiendes por qué llueve porque nunca has visto llover sin ti.

Y no sabes, que no hay pecado más delicioso que verte sonreír de lado, ni existe morbo más tentador que lamerte las heridas con cuidado. ¿Sabes? podría vivir en una de tus cicatrices el resto de mi vida. Podría vivir enredada a tu pelo, amordazándote la boca a besos, podría vivir en los pliegues de tus labios, en el fondo de tus ojos. Acurrucada en ti el resto de mi vida.

Y es que no encuentro una razón mejor para escribir de madrugada que la de recitártelo a ti después bajito, y es que no sé qué hace Neruda hablando de poesía cuando no te ha visto repasar entre susurros la lista de la compra, ni entiendo que el Sol siga saliendo los días que tú decides quedarte en la cama.

Anda, ven, que aprieta el frío y las ganas de matarte de calor. Pero ven bajito, de puntillas, que no se entere nadie, ni nadie se entere...

...de lo que nos vamos a hacer.
Mónica Gae.