17.3.10

No es extraño dibujarte



No es extraño que aún me envuelva tu aroma, un imposible con formas reales de líneas realidad. No es extraño el deseo incumplido, deseo colores más allá del arco iris, deseo de piel abrazada, islote en medio del océano. No es extraño nada cuando el cielo oculto por la niebla se llenó de luminosidad en tu presencia. No es extraño el deseo cuando nuestras palabras cruzan el aire, no es extraño las formas que toman los sonidos, y los silencios, y no es extraño por las miradas.

No es extraño que cada día tu rostro aparezca camuflado entre la gente, no es extraño el temblor de mis labios por la urgencia de tus besos, de su sexo. No es extraño que el estigma mas frágil de mí se envalentone con tu aroma.

No es extraño que quiera dibujarte con mil colores, comenzar los trazos por tus manos acariciándome, para continuar con tu boca jugosa besándome, y seguir con tu espalda, sin olvidarme tus ojos.

No es extraño que quiera dibujarte a cada instante, reproducir cada beso, cada caricia. No es extraño que en las noches sin seda desee recuperar tu cuerpo, cada instante de tu memoria, para dibujarte sobre mi piel, y con cada trazo tu olor, tus gemidos… y dejarlos sobre mí en tinta indeleble, permanente infinito.

Esquirlas de luna, trazos de ti, de tus caricias, de tus abrazos. Esquirlas de luna, esencia en pedazos lentamente depositada sobre el lienzo de mi piel, sobre ti.