4.3.10

Orilla Inerte

Caminaba pausada, descalza entre tacones que la engalanaban, dejaba caer su ropa lentamente, a cada paso que daba sentía más libertad y dejaba su cuerpo más cerca del deleite, vivía emancipada de prejuicios, escondida…

Tenia pasado y recuerdos, solos ella y ellos se hacían el amor sin lágrimas, y llego para rescatarme de una existencia anodina. Apareció en mi orilla inerte, con su sonrisa más bella, más tímida y más insinuante…. En su presencia gemía el mundo mudo y el interrogante de sus ojos dejaba paso al deseo con ternura…

Llego como una hoja en blanco, se abrió camino entre mis huesos y se dejo sentir, se transformo en un manantial mágico cargado de ilusión, su piel se convirtió en una fase de las nubes y su cuerpo estaba lejos de ser un tubo...

Desconozco el motivo por el que quiso abrazarse a mi vida, sin echarse atrás al descubrir las barreras, desconozco tanto, que me negué a recorrer el sendero por donde transita el perverso deseo que sienten mis entrañas…

Esquirlas de luna en confesión apresurada, a ritmo sereno de sueños que aun me despiertan de madrugada. Y no quiero respuestas, ni preguntas… me falto el sonido del violín y consumir un barco de vela en una noche apresurada… el fuego sigue quemando el silencio…