26.4.10

El ratito que encuentres y que no puedas olvidar

Ámame, gira, ven, sube, baja, torna, vuelve, ven, piérdete en mi, gira hacia el sur, descubre el sendero del norte, sigue por la pendiente, piérdete en mis pliegues, siente mis texturas, sabores, aromas, recupera el crepúsculo y condúceme hacia el sendero de tu éxtasis en tu camino…

Ámame, gira, ven, contente en mi cuerpo silencioso, desnudo, no preguntes, alcanza lo que desees, quédate en el instante… Ámame durante, desencadéname después para comenzar a amarme otra vez….

Ámame, y cuando me ames no te limites al sudor de nuestros cuerpos, disfrútame, bésame, ámame como si no tuvieras cuerpo. Ámame, y siente como me venzo en tus brazos, aun después de toda la pasión…

Ámame, a través de tu respiración, ámame cuando poco a poco, vuelves a tomar el pulso de tu respiración normal. Ámame, mientras se seca la ultima pasión sobre mi cuerpo, ámame en ese abrazo después, porque solo pretendo perdurar en el tiempo que no me tengas en tus brazos, para amarte en el tiempo en que estés en los míos…

Ámame cuando pienses en mí, que yo te amo en mi memoria viva, en tu aroma inventado, en la temperatura de mis poros, en el sabor de tu recuerdo, en el recuerdo de tu cuerpo… ámame que quiero ser el ratito que encuentres y que no puedas olvidar, y ámame después de amarme.

Esquirlas de una vida en el crepúsculo de un día cualquiera, esquirlas que flotan sin mover las alas, esquirlas eternas adheridas a la carne, incrustadas en el alma, esquirlas de ti sobre mi cuerpo..